El siglo XIX

A Per Henrik Ling, se le atribuye el desarrollo del masaje sueco, aunque no fuera él quien lo inventase. Aprendió el arte del masaje y, mediante investigaciones persistentes, organizó la información que poseía y le dio una forma útil.

Los términos franceses effieurage (deslizamientos), petrissage (amasamientos), y tapotement (percusiones), no son atribuibles Ling.

Ling enseñó a muchos médicos de Alemania, Austria, Rusia e Inglaterra, quienes a su vez difundieron estas enseñanzas por sus países. Las enseñanzas de Ling perduraron en el tiempo, porque creó una escuela para que se continuara enseñando su gimnasia médica, el movimiento curativo sueco como fue conocido en Estados Unidos a finales del siglo XIX. A la muerte de Ling en 1839, su sistema gozaba de reconocimiento en todo el mundo.

También hubo mujeres que contribuyeron al desarrollo del masaje y la gimnasia médica, sobre todo en Estados Unidos.
En 1880, Mary Putnam Jacobi y Victoria A. White eran médicas y profesoras de medicina, y su investigación se encaminó a estudiar los beneficios del masaje.
Eunice Ingham formalizó el sistema de Reflexología; Janet Traveli, Bonnie Prudden (puntos dolorosos), Fran Tappen (masajes y fisioterapia), Sister Kenny empleó el masaje para el tratamiento de la poliomielitis, Delores Krieger realizó grandes aportaciones a métodos más enérgicos con su sistema de tacto terapéutico.
Debido a la influencia de las mujeres en el mundo del masaje, es probable que, cuando la historia vuelva a escribirse dentro de 20 años, aparezcan citadas varías mujeres por su vital contribución al continuo desarrollo del masaje.