Procedimientos previos

Las siguientes recomendaciones pueden serle de utilidad si usted está interesado en dedicarse al masaje a nivel profesional.

Elaborar la hoja de identificación y tratamiento de la persona. Posteriormente, se le lleva a la sala de masaje. Debemos indicarle dóonde tiene que dejar su ropa, explicando que solo tiene que sacarse la ropa necesaria, sin otras consideraciones especiales.
Enseñamos la mesa de masaje, cómo se cubre y cómo se emplea la ropa cobertura.
Enseñarle donde está el gabinete higiénico y como llegar a él. Darle una breve reseña sobre los diplomas. Hablarle sobre los productos según la zona a tratar.
Darle una idea general del flujo del masaje (remodelante), la sesión deberá comenzar por abdomen, luego piernas y pies (15 minutos cada uno).



Explicarle que toda alteración del patrón básico, como pasar más tiempo masajeando el abdomen será menos tiempo en otra zona.
Indicarle al paciente como subir a la mesa, ayudándole a posicionarse boca arriba o boca a bajo. Preguntar si tiene alguna duda.
Comenzar con tratamiento, al finalizar dejarlo descansar por algunos minutos mientras nos higienizamos las manos. Ayudarlo a levantarse lentamente para que no se maree. Invitarlo a que se vista e invitarlo a la próxima sesión, que de ante mano le habremos fijado.
Tenemos que precisar que las personas se ponen nerviosas si no saben que hacer, no supongamos que él o la persona recuerde las instrucciones.
Explicarle todos los pasos con detalle y sencillez.

 
Ejercicios respiratorios:

Aprender a respirar bien no es fácil, por lo general se respira de manera muy superficial y respirar bien es imprescindible para mantener el cuerpo en salud, ya que todo el organismo se oxigena con mayor amplitud a los órganos que colaboran con éste ejercicio. Con la respiración también ejercemos una cierta presión sobre los vasos sanguíneos y linfáticos; es decir, se mueve en dirección al corazón y aceleran la eliminación de los productos de desecho. Por estos motivos invitaremos a nuestros personas a que antes de recibir un masaje, realice ejercicios de respiración con nosotros. Nos relajaremos inspirando lenta y profundamente por la nariz llenando de aire los pulmones y de ahí al abdomen que ensancharemos notablemente durante la inspiración manteniéndola mientras contamos hasta cinco y de forma cómoda y lenta iremos soltando el aire, para ello cerraremos los labios como si sopláramos liberando un hilo de aire, y apretando los músculos del abdomen para irnos deshinchando hasta quedarnos sin aire. Lo repetiremos tres o cuatro veces con cuidado de no marearnos, este ejercicio oxigena todo el cuerpo y libera tensiones de manera sorprendente.

Ejercicio con las manos:

  • Abrir y cerrar las manos en forma de abanico, hacia dentro y hacia fuera.
  • Friccionar los dedos como si se colocara un guante en cada mano.
  • Mover las muñecas de arriba a bajo con las manos relajadas.
  • Con los brazos levantados girar las muñecas de derecha a izquierda y viceversa. Estos ejercicios ayudan a la flexibilidad de las manos y a aflojarse.